- ¿De verdad crees que podremos?-. No contestó; giró la cara mirando la puesta de sol.
- No sé donde ves el problema. Tiene fácil solución- sonrió.
- No te sigo.
- No hace falta, lo tienes delante de tus narices.
Sonriendo sirvió dos tazas de café, un bollo y el bocata especial que Él había pedido. Puede que no se diese cuenta, pero lo único especial del bocata es que sólo sabía hacerlo quien lo servía.
Antes de pagar, revisó la portada del periódico. Y entoncés lo vio claro, y le pareció bien.
- Sigo sin saber cómo.
- Pronto lo verás.
El destello surgió de la nada.
jueves, 30 de octubre de 2008
viernes, 24 de octubre de 2008
viernes, 10 de octubre de 2008
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